El Ganges es el río sagrado que hay en la India. ¿Quieres conocer algunas cosas sobre él?

Situación geográfica del río Ganges

El sagrado río Ganges fluye por el norte del país. Nace al oeste del Himalaya y muere en el golfo de Bengala, situado en Bangladesh, tras recorrer 2510 kilómetros. Su latitud se desvía levemente, aunque la altitud sí es considerable, pues desciende 7756 metros desde las montañas hasta la playa.

Ganges: el río sagrado de la IndiaMito hindú del sagrado río Ganges

El río Ganges se formó gracias a la diosa Ganga quien, a su vez, nació del sudor de Vishnú.

Un rey con 60000 hijos tenía un caballo con el que honraba a los dioses, pero un dios celoso, Indra, se lo robó.

Los hijos acudieron a buscarlo y lo encontraron en las puertas del inframundo donde un mendigo lo tenía. Los hijos lo maltrataron para recuperar el caballo, pero siendo este verdaderamente Indra, los fulminó con la mirada hasta convertirlos en ceniza.

Fue entonces cuando se escucharon las incesantes plegarias a Brahma para que Ganga bajase a la tierra a tocar las cenizas con sus aguas.

La caída de la diosa, aunque se amortiguó gracias a Shiva, que ofreció su cabello, consiguió crear arroyos y riachuelos.

Ganga, tras hablar con el rey y sufrir un altercado, quedó muy atrás, por lo que decidió montar en un carro tremendamente veloz para llegar al océano, la entrada al inframundo, donde los hijos del rey estaban convertidos en ceniza.

Ganga, desprendiendo agua por la velocidad fue convirtiéndose en el río Ganges hasta llegar y bañar las cenizas de los príncipes. Así, en realidad el río Ganges no es otra cosa que la mismísima diosa bajada a la tierra.

El Ganges a día de hoy

El río Ganges baña varias ciudades. Algunas de ellas se consideran sagradas o muy importantes para los hindúes por lo que han pasado a formar parte de los mayores lugares de peregrinación del país, donde acuden miles de personas cada año; destacan Rishikesh, Haridwar, Varanasi o Allahabad.

Ganges: el río sagrado de la India

La gente se baña a la orilla del río, tanto en estas como en otras ciudades, para espiar sus pecados.

Parece una preciosa historia, si bien, tiene su parte negativa. Las aguas están tremendamente contaminadas hasta el punto de considerarse el río como un vertedero en el que fábricas arrojan sus restos, así como aguas contaminadas; y como, además, existe la tradición de cremar los cuerpos fallecidos y tirar allí las cenizas, la verdad es que está hecho una guarrería. Eso por no hablar de lo común que es ver cadáveres en el río, tal cual, recién muertos e incluso de gente que va allí a morir con la esperanza de llegar al paraíso por fallecer en este lugar sagrado.