En todos los lugares que visitemos vamos a encontrar un montón de cosas que nos sorprendan. Seguro que en tu propia ciudad hay algo que pocos creerán si no lo viesen. Pues en este caso os queremos mostrar los templos más curiosos de la India, lugares que ni te imaginas que puedan existir pero que, efectivamente, ahí están, disponibles para que los visites en tu próximo viaje.

Templo de Khajuraho

El templo, o mejor dicho, conjunto de templos, está decorado en su exterior con diversas figuras de índole sexual.

En ellas se dibujan hombres, mujeres y animales en multitud de escenas sexuales. Lo más sorprendente es que se piensa que son un reflejo de la sociedad del momento y no la figuración de dioses. Esto es extraño puesto que India es un país tremendamente conservador.

Templo de Bahá´í

Es una edificación moderna que pretende aunar las creencias, la religiosidad y el misticismo del pasado con la vida del siglo XXI.

En un intento por conseguirlo, se le dio forma de flor de loto, lo que lo hace extraordinariamente bello a la vez que original.

Construido por bahaístas, este templo permite la entrada a cualquier religioso para rezar y practicar su religión con total libertad.

Templo de Meenakshi Amman

Madurai es una ciudad muy antigua de India, de unos 2500 años. Por ello, no es de extrañar que en ella se encuentre un templo en el que se albergan miles y miles de esculturas, pertenecientes a todas la épocas (sobre todo antiguas) que son un reflejo del paso de los siglos en el lugar.

los templos más curiosos de la india

Templo Karni Mata

Es un bonito lugar en el que, curiosamente, las ratas que allí viven (sobre veinte mil) son sagradas.

Esta creencia está, por supuesto, relacionada con las deidades. Y es que Yama, la diosa de la muerte, devolvió a la vida a la familia de Karni Mata, reencarnados en ratas.

En el templo hay algunas de color blanco, que son indicadoras de buena suerte. Verlas es todo un acontecimiento, digno de recordar y contar.

Templo Harmandir Sahib

Es el lugar sagrado para los Sighs, habitantes caracterizados por sus grandes turbantes y barbas frondosas.

Se trata de un impresionante lugar cubierto de oro, de oro de verdad, comparado en belleza con el Taj Mahal.

Un bonito detalle, que te servirá para disfrutar de la cultura, la tradición y las costumbres hindúes es el hecho de que en el templo se ofrece comida gratuitamente por lo que puedes aprovechar esto para vivir una experiencia única, comiendo junto a los religiosos y otras personas del lugar.