Todos, por un motivo u otro, conocemos ciertas características de la música india.

La música, en general, es un arte, una manera de expresarnos, da igual si buscamos dar a conocer sentimientos o ideas. Por este motivo, cada civilización, cada cultura y también cada población utilizan la música de maneras diferentes, siendo tan dispares unos estilos de otros. Y de entre esa variedad hoy hablaremos de la música india.

Lo que todos, o casi, sabemos de la música india

Lo primero y evidente es que este estilo musical es realmente hipnótico a la par que exótico. Está claro qué, para la mayoría, sobre todo para los amantes de la música occidental, va a ser, también, raro, muy extraño, ciertamente. En adición, en muchas ocasiones nos encontramos con que se vuelve monótona. Quizás cuando hablemos de su composición entiendas por qué.

Es por ello que se disfruta y crea evocaciones diversas tanto como se odia.

Sea como sea, es innegable el hecho de que hablamos de un estilo diferente a lo que acostumbramos. La música occidental es totalmente inversa a la de la India, aun contando con innumerables subculturas musicales.

Su origen

La música india es de las más antiguas de todo el planeta, debatiéndose incluso si es la primera compuesta por la humanidad.

El origen de esta se encuentra en el Sama Veda, que es uno de los Samhitas de la literatura védica. Este en particular incluye himnos religiosos que, hasta el momento, se transmitían oralmente. Se les empezó a conferir musicalidad por ser esta un acercamiento a lo divino.

En la India, la música se concibe como un conjunto con la danza, no como elemento individual. El concepto para definir esto es ‘sanguita’. Así, y aunque ahora menos, la expresión musical va acompañada de la corporal.

Su composición

Podemos comenzar por decir que esta es bastante compleja. Requiere de una gran elaboración así como de un conocimiento cultural considerable.

Su melodía destaca por la poca armonía que incluye, característica que hace de este estilo musical algo bastante incomprensible para quienes no están dentro de la cultura hindú. Sin embargo, también son piezas muy ricas en melodía.

La ausencia de armonía se suple con riqueza modal, que es lo mismo que ocurre con la música árabe. Esto significa que la importancia se le da a la estructura y a la escala de notas.

Las composiciones se crean a partir de un sonido tónico escogido. Esto se hace moviendo frases entre dicho sonido tónico y otros sonidos que dominen.

Una característica de esta música es, sin duda, la improvisación. Por ello rara vez verás a un artista con partituras o anotaciones.

‘Raga’ es una combinación de 5 a 7 notas que evoluciona y que se repite muchas veces, en ocasiones con sutiles modificaciones.

La escala incluye 22 divisiones con 10 microtonos más que la nuestra, lo que hace que las melodías tengan más matices y puedan ser más sutiles a la par que profundas.