¿Alguna vez has pensado en ser dabbawala? ¿Ni idea de lo que es? No, no es un platillo típico ni un recuerdo de la India.

El dabbawala es un trabajador de este país; uno que ejerce una profesión revolucionaria y que todavía no ha llegado aquí, al menos en el mismo formato.

Se trata de una persona que se encarga de acudir a tu hogar a recoger tu comida caliente y llevártela a tu lugar de trabajo.

¿En qué contexto aparece la figura del dabbawala?

La figura del dabbalawa surge el Bombay, una ciudad con una altísima densidad de población. Es un lugar tremendamente conocido en el país, su capital financiera y, por tanto, un lugar de futuro más occidentalizado que recibe cada año una fuerte afluencia migratoria de hindúes que se establecen en ella para hacer futuro.

Son la larga distancia entre tu hogar y el trabajo aí como el tráfico y la gran afluencia de personas los motivos por los que, si quieres comer de cuchara, y casero, te sale más a cuentas pagar a alguien para que vaya a tu casa que comer fuera -además de ser más sano-. Además, ¿quién no prefiere la calidad y el sabor de lo hecho en casa?

El dabbawala

La profesión surge a final del s XIX. Fue un mensajero al que un banquero pagaba por ir en busca de su comida quien descubrió que podría hacer negocio de ello.

¡Dicho y hecho! Poco a poco fue creando una red de envíos que satisfacía una demanda que, en parte, él mismo probó suerte al crear al hablar con empleados pudientes y contarles las bondades de su servicio.

¿Cómo lo hacen?

Te preguntarás cuánto tiene que pagar una persona para que a otra le salga rentable ofrecer este servicio.

  1. A cada dabbawala se le asignan domicilios cercanos y va recogiendo, uno a uno, el paquete con la comida del cliente.
  2. Existe un código de símbolos y colores que permite agrupar las fiambreras e identificar su parada. Se hace y se colocan en un vagón de tren que existe específicamente para ello.
  3. La comida se descarga por un trabajador parada a parada y en cada una de estas espera otro dabbawala, que las lleva a cada cliente siguiendo el orden más conveniente y de acuerdo a los horarios de cada cual.
  4. Ya sólo queda recoger los tuppers vacíos a la hora acordada y hacer el proceso inverso.

En cuanto a números… El servicio tiene un coste de 5 euros por mes y cada trabajador cobra 125. Esto hace que 5 clientes pagasen el gasto bruto de un sueldo. Sin embargo, hay que tener en cuenta que cada profesional reparte muchos más tuppers y, aunque también se dan otros gastos, lo cierto es que se trata de un sistema altamente rentable.

¿Qué te parece esta profesión y su servicio?